REPRESIÓN · HISTORIA
La anatomía de la represión del 11J
Quién pagó el precio de salir a la calle el 11 de julio de 2021
Este expediente documenta la anatomía demográfica y penal de la represión desatada tras las protestas del 11 de julio de 2021 en Cuba, a partir de 1.130 casos individuales documentados por las organizaciones Justicia 11J y Cubalex. Entre los casos documentados, el 83,6% son hombres y el 16,4% mujeres, aunque la proporción de mujeres sube hasta el 26% entre los detenidos más jóvenes. La edad mediana es de 30 años; se documentan 32 menores de edad, el más joven de 14 años. Al último reporte disponible, el 50,5% de las personas documentadas seguía en detención. Geográficamente, La Habana concentra 353 de los 1.130 casos, seguida de Santiago de Cuba (176), Mayabeque, Matanzas, Villa Clara, Artemisa y Holguín (85-87 casos cada una), Camagüey (49), Cienfuegos (29), Guantánamo (18), Las Tunas y Sancti Spíritus (17 cada una), Isla de la Juventud (15), Granma (11), Ciego de Ávila (7) y Pinar del Río (4). El expediente desglosa la composición demográfica por siete bandas de edad. En la banda de 14 a 17 años (32 casos con edad conocida), las mujeres representan el 25% y un 40,9% de quienes tienen dato racial documentado no son blancos, sobre una base de 22 personas. En la banda de 18 a 24 años (151 casos), las mujeres suben al 26%, el porcentaje más alto de todas las bandas, con un 38% no blanco sobre 108 casos con dato. Las bandas de 25 a 34 años (213 casos) y 35 a 44 años (131 casos) muestran proporciones de mujeres del 16% y 19,8% respectivamente, con cifras de población no blanca en torno al 38-39%. En conjunto, sobre 626 personas con edad documentada, el 16,4% son mujeres, y sobre 658 personas con dato racial documentado, el 39,8% no son blancas. El expediente compara la distribución de edad entre quienes seguían en detención y quienes fueron excarcelados: los que permanecen detenidos tienen una edad mediana de 31 años (rango intercuartílico de 25 a 40 años), ligeramente superior a la de los excarcelados, con mediana de 29 años (rango de 22 a 38 años), lo que sugiere que la excarcelación ha favorecido en algo mayor medida a los más jóvenes. Sobre los cargos penales, el expediente documenta ocho categorías con su prevalencia entre los casos: desórdenes públicos (69,7%), desacato (40,8%), atentado (37,3%), sedición (21,9%), instigación a delinquir (12,2%), sabotaje (7,5%), daños (7,1%) y propagación de epidemias (6,6%); muchos casos combinan varios cargos simultáneamente. La condena mediana asociada a cada cargo varía notablemente: sedición conlleva la condena más severa, con una media de 10 años, seguida de sabotaje (9,6 años), daños (8,7 años), instigación a delinquir (8,4 años) y propagación de epidemias (8 años); desórdenes públicos, desacato y atentado promedian entre 6,9 y 7,6 años. La condena mediana global de los casos del 11J es de 7 años de prisión por participar en las protestas. El expediente sitúa estos datos en un contexto carcelario más amplio: Cuba tiene aproximadamente 90.000 personas presas en total, según el World Prison Brief, con una tasa de 794 presos por cada 100.000 habitantes, la segunda más alta del mundo después de El Salvador; esto equivale a que 1 de cada 126 cubanos está tras las rejas. Las mujeres representan solo el 7,4% de la población penal general cubana, frente al 16,4% entre los casos documentados del 11J —una sobrerrepresentación femenina de más del doble entre quienes fueron represaliados por protestar, respecto a la población carcelaria general.
Fuentes: Justicia 11J / Cubalex
Datos actualizados: 2026-06-30